ORACIÓN DE LA NOCHE DEL VIERNES 8 DE MARZO

Padre amado, en esta noche vengo a tu maravillosa presencia para pedirte que me bendigas, que escuches a mi corazón. Muchos te presentan como un Dios castigador, nos inducen a tenerte temor, a esperar castigos, y realmente lo único que recibimos son inmensas bendiciones, gigantes e incontables representaciones de tu amor que sobrepasa nuestra inteligencia, nuestra capacidad de entendimiento, la lógica humana.

Quiero actuar como Tú, Padre, con gran misericordia en el corazón, sintiendo compasión por cada una de las personas que sufren, dame palabras de consuelo para sus vidas y así compartir de ese amor que Tú derramas en mi corazón.

En numerosas ocasiones no comprendemos muchas cosas buenas que nos pasan y decimos que es casualidad, cuando realmente eres Tú, mi Dios, quien siempre actúa a favor nuestro, eres quien nos ayuda constantemente, así estemos errando siempre nos conduces por tu sendero y nos esperas siempre con los brazos abiertos.

Gracias, Padre eterno, por llenarme de motivos para estar feliz, por las personas que con las que comparto, por los que me aman, por cada muestra de amor, por los que viven su existencia con la mía, por la amistad, por los abrazos llenos de calidez, por las palabras sabias, por las correcciones que me ayudan a ser cada día mejor, por cada una de esas situaciones que me hacen sentir bendecido por Ti.

Quiero pedirte que bendigas a todos los miembros de mi familia. También, permiteme a mí ser instrumento de tu bendición para ellos. No permitas que mis iras, mis temores, los hagan sufrir.

Toca todo mi ser y cura todo sentimiento negativo, quiero ser libre y tener la capacidad de confiar en todo lo que me has otorgado. Te pido que me regales serenidad y tranquilidad para dormir en paz esta noche. Guárdame de cualquier peligro.

Amén.

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