ORACIÓN DE LA NOCHE DEL MIÉRCOLES 5 DE DICIEMBRE

Al caer la noche, quiero agradecerte por todo el bien que has hecho en mí. Dios de infinita misericordia, Tú eres el camino, la verdad y la vida, no dejes que me aparte de tu lado, para vivir siempre en la plenitud de tu inmenso amor. Gracias por no desampararme nunca, no me desánimo a pesar de las pruebas sigo luchando y guerreando esta vida que es un don de tu infinito amor.

Te ofrezco la angustia que he padecido, la desesperación, las lágrimas, las sonrisas las alegrías de este día que termina. Lléname de Ti en el silencio de está noche y cuídame mientras descanso. Permite que siga teniendo la fuerza necesaria para permanecer en tu palabra, que es lámpara para mis pasos y luz en mi camino.

Gracias, porque no me desamparas nunca; cuando me siento débil y sin fuerzas eres Tú quien llega a mi defensa y con palabras tiernas hablas a mi oído y me fortaleces: “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién puedo temer? Amparo de mi vida es el Señor ¿por quién he de temblar? Cuando los malos contra mí se lanzan, ellos, mis enemigos y contrarios, resbalan y sucumben”. Sal 27,12. Bendito Padre, dame la sabiduría para tomar decisiones que me dejen caminar siempre por la felicidad eterna que viene de Tu santa presencia.

Te doy gracias con todo mi ser, con mi vida entera quiero entonarte la mejor de las melodías y acción de gracias, en esta noche, humildemente te pido que me permitas ofrecerte con todo mi corazón el mejor canto de acción de gracias por tu gran y maravilloso amor que me llena, que me sana y me inunda de fuerzas para continuar.

Porque tu misericordia infinita no me ha abandonado, porque has escuchado mis súplicas. Gracias, Dios ¡Toda mi vida te alabaré!, en todo momento te daré gracias porque sé que me amas.

Amén.

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