ORACIÓN DE LA NOCHE DEL MIÉRCOLES 13 DE MARZO

En esta noche, Padre amado, te entrego la disposición de mi vida entera como la única manera de descubrir que eres mi verdadero Dios, y contigo todo encuentra sentido. Sé que tu obra no tiene fin. Te agradezco por el cansancio de hoy porque es prueba de que trabajé duramente y me esforcé en hacer lo que tengo en mi corazón.

Gracias por las inquietudes que de pronto no me dejan dormir tranquilamente, pero sé que Tú estas como ese guardián de mi vida guardando mi descanso, y me regalas la tranquilidad para saber que saldré adelante en esas situación que me inquietan. Sé que en este instante me estás bendiciendo y me estás dando la capacidad para que logre perdonar, entender y amar a todos con los que comparto la vida.

Quiero ser siempre generoso y entregar lo mejor de mí. Ayúdame, Padre eterno, a perdonar así como Tú me has perdonado en muchas ocasiones; cómo nos cuesta perdonar a veces. Ayúdame a seguir adelante y a comprender que nada gano con el resentimiento. Muchas veces le tengo temor a abrirme a algunas personas por todas las cosas que he experimentado en el pasado, pero quiero hacerlo convencido de tu maravillosa presencia que sana y libera.

Ayúdame a aceptar las diferencias, ayúdame a ser paciente con aquellas personas que veo como distintos y no piensan como yo pienso, ayúdame a entender y aceptar que somos distintos pero iguales para dar y recibir amor. Dame la salud, Dios mio, para poder estar bien.

Pasa tu mano divina y sanadora por mi vida y hazme sentir el fuego sagrado que todo lo sana y que nos hace nuevos. Te amo y confío en Ti. Te ruego que bendigas a todos los que amo. En tus benditas manos entrego mi descanso, te pido que seas el guardián que cuida mis sueños.

Amén.

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