ORACIÓN DE LA NOCHE DEL MARTES 4 DE DICIEMBRE

Gracias, Dios mio, por permitirme llegar al final de este día. Padre bueno, protégeme para que siempre actúe con sabiduría, impulsado por la fuerza de tu increíble amor, derramado en mi corazón por el Espíritu Santo que has enviado como mi protector. No dejes que me enfrasque en ese oscuro mundo en el cual sólo hay desconfianza e inseguridad. Que tu Espíritu renueve todo mi cuerpo y mi ser; que tome todas mis cargas.

Padre amado, no dejes que me aparte de Ti en ningún momento, Tú sabes que soy distraído y que muchas veces me voy tras lo que nada me aporta. Te pido que no me dejes, que nada ni nadie me hagan pensar y sentir que Tú no estás junto a mi. No permitas que las diferencias con mis compañeros, y la amargura me aparten de tu maravillosa presencia. Dame la oportunidad de cambiar las cosas de mí que no te agradan.

Te necesito, mi Dios, soy vulnerable si no estás a mi lado. Ayúdame a reconocer a las otras personas en la diferencia, en las dificultades, y que no me crea el dueño de la verdad. Que no desconfíe de lo que sienten las otras personas, que nunca mi vida tiemble por razones infundadas. Tú sabes que una mirada, un gesto o una palabra que otra persona haga o diga me afecta si lo tomo a mal; calma, Padre, mi corazón de todas mis inquietudes. Toma mi voluntad para iniciar un camino de perdón que me permita disfrutar la vida que me has otorgado con tanto amor.

Señor, alabo tu santo nombre porque restauras mi corazón muchas veces quebrantado por el dolor y la desilusión. Sana las heridas del pasado que no me dejan avanzar y derrama tu amor en mí, para que pueda enfrentar los retos de la vida con unidad, paciencia y fortaleza, dando ánimos y esperanzas a todos los que me rodean.

Te pido que bendigas a los que me has dado, para que vivamos en completa unidad. Dejo atrás los momentos difíciles e inicio una nueva vida impulsada por la misericordia y la salvación que nos has regalado. Te entrego mi descanso en esta noche.

Amén.

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