ORACIÓN DE LA NOCHE DEL LUNES 10 DE SEPTIEMBRE

Señor, fortalece mi corazón, fortalece mi decisión de amarte y de buscarte. Que no me deje vencer cuando aparecen las pruebas que la vida me va poniendo en el camino. Muéstrame tu presencia en cada paso que doy. Dame tu luz, dame todo lo que eres porque necesito tenerte conmigo. Háblame en la cotidianidad, muéstrame tu voluntad y déjame descubrirla. Lléname de Ti, mi Señor, inúndame de Ti.

No me dejes sólo, porque es muy grande la tarea y sobrepasa mis fuerzas. Aplaca mis miedos, dame tu fuerza que se muestra en lo pequeño y sencillo. No hay límites para tu amor, Dios, no lo hay.

Dame un amor capaz de comprender que la vida comienza todos los días y que nunca está dicha la última palabra. Un amor capaz de creer que aún aquella herida que está hace mucho en mi corazón, hoy puede ser sanada. Que pueda tener palabras llenas de serenidad. Si hay algo que aún no es según tu voluntad, quémalo ahora con tu Espíritu y hazme solo para Ti. Dame tu Espíritu que me lleva a descubrir tu misericordia y que tu amor me habite totalmente.

Tú, mi Señor, estás a mi lado, contigo a mi derecha no vacilaré, mi vida está firme porque eres la roca en la que está soportada mi existencia. Señor quiero que me ayudes a estar libre de toda atadura, que no haya nada que domine mi voluntad.

Sé que Tú siempre me acompañas me guías y me iluminas. Ahora puedo dormir sereno y tranquilo, porque sé que estás aquí, llenándome de alegría y de paz, para que pueda descansar.

Amén.

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