ORACIÓN DE LA NOCHE DEL DOMINGO 7 DE ABRIL

Dios mío, no importa tener que caer, mientras las ganas de levantarme estén intactas, por eso acudo a la oración, para que me regales tu fuerza. Que no se me agoten los deseos de luchar, que no me quede sin motivos para seguir. Confío en tu amor que sostiene mi vida y en que Tú me acompañas siempre. Clamo a Ti, Señor, porque todas mis esperanzas están puestas en Ti, ¿a quién podría ir sino es a Ti?, Tu eres mi todo.

Eres la paz en medio de la tormenta que me devuelve la tranquilidad y la serenidad. Eres el soporte que no permite que todo caiga y me destruya. Por eso estoy aquí en este momento, para pedirte que toques mi corazón y me hagas sentir tu presencia sanadora y liberadora.

Ayúdame a tener un corazón dispuesto a recibirte siempre, gracias por dejarme disfrutar de tu presencia, en medio de todo. Gracias por las cosas sencillas de la vida, por aquellas que siempre están pero nunca te agradezco por ellas. Gracias por la posibilidad de sonreír, quisiera hacerlo siempre incluso cuando solo hay motivos para llorar. Ayúdame a mantener esta actitud de agradecimiento hacia Ti, que no se me olvide que me has creado para ser feliz.

Gracias, Señor, por tu amor y tu misericordia, por tu luz y la paz que todos los días me das. Muchas son las inquietudes que tengo, muchas las decisiones que debo tomar; por eso, te pido que te quedes conmigo, Señor.

Necesito recibir la paz que das por medio del Espíritu Santo, porque sé que en esta noche no podré resolver nada y Tú, mientras duerma, me darás claridad para resolver cualquier situación.

Amén.

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