ORACIÓN DE LA NOCHE DEL DOMINGO 4 DE FEBRERO

Gracias, Señor, porque cuando el día termina te puedo reconocer en mi vida como el Dios todopoderoso, en quien encuentro refugio y consolación, quien me cuida y me brinda su amor siempre. Hoy, te necesito más que nunca, mi Señor y salvador, el único capaz de hacerme vivir tranquilo porque gracias a Ti el mal no tiene poder sobre mí, Tú me ayudas a mantenerme fuera de todo peligro.

Tu eres grande, mi Dios, Tú eres fuerte y yo creo que Tú me puedes sostener y me puedes ayudar a salir adelante.

Te pido que no me permitas tener crisis de fe, que pueda seguir creyendo y confiando siempre en Ti sin importar qué pruebas deba superar; por eso, me abandono en Ti. Ayúdame a permanecer bajo el amparo de tu mirada y así poder mantenerme seguro con la protección de tu amor. Sé mi todo, que lo demás no me sea necesario si te tengo a Ti. Tú eres mi fuerza, Tú eres mi refugio, Tú eres mi luz.

Confio en tu protección y en tu amor maravilloso que me abren caminos de bendición. Te pido que me arrulles y veles mi descanso, para reponer fuerzas de la mejor manera; que pueda, al dormir, experimentar tu paz.

Te confío a las personas que amo y que hoy necesitan de tu ayuda, llénalos de tu fuerza y tu poder para que puedan salir adelante.

Amén.

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