ORACIÓN DE LA NOCHE DEL DOMINGO 3 DE FEBRERO

Padra amado, hoy de nuevo quiero agradecerte por estar a mi lado al finalizar este día. Gracias porque en los instantes más difíciles he sentido como tu mano me sostiene la vida. Quiero abrir mi corazón a tu amorosa presencia, dejar que me liberes totalmente, quiero sentir tu poderosa fuerza y tu poder sanador.

Dios del amor, necesito que me acojas en tu corazón misericordioso, para que hagas nueva mi vida. Toma mi barro, reconstrúyeme según tu maravilloso amor, hazme una criatura renovada en Ti, porque sé que no hay mejor lugar en el que pueda estar que en tus manos.

Padre, dame la gracia de no guardar ningún rencor, ayúdame a perdonar a quien me ha hecho daño, que no alimente odios en mi vida, que mi corazón este libre de deseos de venganzas y rencores.

Ayúdame a ser valiente, mi Dios, no dejes que la cobardía llene mi ser, lléname de ánimo, de fuerza, fe y esperanza. Ayúdame a vivir con la confianza siempre puesta en Ti, con la seguridad de que no estoy solo y que cada paso que doy, lo hago en tu compañía. Gracias por cuidarme, por consentirme, por hacerme sentir seguro y por llenarme de fuerza para seguir en la batalla. Gracias,  por hacerme sentir amado por Ti, por recordarme que para Ti valgo mucho.

Conoces todo lo que hago y quiero hacer, sabes cuáles son mis sueños y mis ilusiones, pero también conoces mis temores, mis errores, mi debilidades y cada una de mis limitaciones.

Por eso te pido que sanes las heridas de mi ser, que me llenes de amor y que me permitas estar listo mañana para continuar adelante. Me entrego con confianza en Ti, con la absoluta certeza de que no me abandonas, sino que te quedas junto a mi para que yo sea feliz.

Amén.

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