ORACIÓN DE LA NOCHE DEL DOMINGO 20 DE ENERO

Gracias, Padre amado, por ilumínarme, por no dejar que las tinieblas se queden para siempre. Sé que no hay nada imposible para Ti, porque tu poder no se puede equiparar con nada , por eso confío mi vida en tus benditas manos, por eso todo lo que soy esta puesto en Ti. Gracias porque esta noche descubro que me colmas de tus bendiciones.

Te alabo y te bendigo por tu gran y desinteresado amor con el que me amas, me bendices, me perdonas, me haces tuyo. Grande eres en medio de mi historia, grande y lleno de virtud. Confío en tu infinita misericordia, espero completamente en Ti, sé que nada merezco pero Tú me das mucho más de eso, porque es grande tu misericordia, incontable tu bondad, más grande que todo tu justicia.

Tú eres mi refugio, mi Dios, mi castillo, quien me cubre y me protege. Eres el protector de mi vida, por eso no tendré miedo a nada, ningún problema, ninguna persona, ninguna situación, ninguna adversidad, ninguna enfermedad, ninguna palabra de destrucción. Eres el destino de mi ser, el norte de mi vida, lo eres todo para mí, eres la morada en la que descansa mi corazón, el aliento de mis pasos, la belleza de mi vida, el soporte de mi espíritu.

Bendito y alabado seas, mi Señor, porque siempre vas conmigo, porque me llenas de tus increíbles dones. Que grande eres en medio de los hombres, que admirable es tu santo y poderoso Nombre, que maravillosas son tus obras, que inagotable es tu amor.

Que bueno eres, mi Dios, y digno de confianza. Dueño de mi vida y de mi ser, te entrego esta noche y mi descanso plenamente seguro en Ti. Toda mi vida está en tus benditas manos, Padre celestial.

Amén.

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