ORACIÓN DE LA NOCHE DEL DOMINGO 10 DE FEBRERO

Mi Dios, te pido que me des dame hambre y sed de tu maravillosa presencia, quiero necesitarte con tal fuerza que sienta que mi vida no es nada si no estás Tú a mi lado. Quiero buscarte en medio de mis batallas y tener el valor de seguirte cuando el camino se ponga complicado.

Porque contigo junto a mi, con tu Espíritu como escudo y tu Palabra como espada, podré hacerle frente a toda adversidad. Gracias, Dios mio, por guardame en tu corazón, por no dejarme perder el rumbo, porque todos los días te descubro a mi lado. Gracias porque cuando te siento cerca mi corazón da una respiro de tranquilidad, y aún cuando me he querido apartar, siempre hay algo que me impide irme lejos.

Gracias, Padre amado, por darnos espacios como este, en los que podemos ser sinceros, sobre todo, cuando esos espacios son contigo, en los que puedes vernos por completo, en los que no podemos ocultar nada, porque Tú ya nos conoces. Gracias por todo lo que he aprendido, porque eso me ha ayudado a solucionar muchas situaciones por las que he tenido que pasar;  porque me han mantenido en la batalla diaria, porque me han permitido descubrir las cosas que debo cambiar.

Quiero pedirte también por todos mis familiares y amigos que están pasando por una mala situación, para que les des la fuerza que necesitan para salir adelante; bendícelos, mi Señor, para que su vida no se detenga, para que no se den nunca por vencidos.

Dales motivos para continuar luchando. Gracias, Dios mio, por este día que me has permitido vivir. Quiero pedirte que en esta noche me des un descanso tranquilo, para despertar mañana con ánimo para seguir adelante.

Amén.

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