ORACIÓN DE LA NOCHE DEL VIERNES 30 DE MARZO

Aquí estoy Señor, en el silencio de esta noche, para pedirte que me dejes escucharte. Tu presencia me da la paz y la fuerza que necesito para seguir adelante. Bendito seas, mi Dios, porque no has tenido reparos en amarme y mirarme con misericordia, Tú miras lo profundo de mi corazón y no puedo escaparme de tu mirada, quiero seguir abriéndome a tu amor, aunque el miedo a veces se apodere de mi corazón y me haga dudar de tu poder, no rechazo tu propuesta de felicidad, porque Tú eres el camino, la verdad y la vida; por eso, confío en Ti, ya no tengo dudas en mi corazón, porque nada puede resistir a tu voz.

Gracias por hablar en el silencio, por regalarme esta serena bendición ahora, porque sé que me mostrarás el camino una vez más, con tu ternura, con tu amor a prueba de todo. Gracias, porque estás siempre conmigo, todos los días me acompañas en cada situación que vivo y descubro como tu amor me hace salir victorioso. Por eso ahora abro mi corazón y te suplico que lo llenes de tu presencia. Sé que si estás en él todo podrá ser mejor.

Te amo, porque Tú me has amado primero y me has hecho sentir tu presencia. Te amo, porque a diario recibo bendiciones que me hacen saber quién soy para Ti.

Te amo, porque eres la luz que ilumina mi camino para no perderme en la oscuridad. Te amo, porque no hay nada ni nadie que me puedan dar la felicidad, el gozo, la plenitud que Tú me das. Confío en tu poder y en tu amor, por eso en este momento me pongo en tus manos y me duermo con la seguridad de tu protección.

Amén.

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