ORACIÓN DE LA NOCHE DEL VIERNES 22 DE DICIEMBRE

Dios verdadero y eterno, siento que nada me falta aunque carezca de muchas cosas, porque lo que no me falta es tu presencia y amor. Mi corazón te adora, mi alma te alaba, mi boca pronuncia palabras de bendición para Ti. Gracias Señor, porque cuando hablo Tú me escuchas y me respondes enseguida, he sentido como tu mano interviene en cada cosa que hago, me sostienes e impulsas a seguir luchando.

Dios misericordioso, porque me muestras el camino de tu voluntad, ordenas las cosas para el bien de los que te aman y no abandonas la obra de tus manos.

Dame la sabiduría para entender que la vida va cambiando y yo tengo que ir asumiendo esos cambios con valentía, sin miedos que me paralizan. Quiero tener junto a Ti la posibilidad de no tener una vida estancada, sino una en la que tenga la capacidad de buscar plenitud. No permitas que pierda la libertad con la cual me has creado por apegos que me atan al sufrimiento y a la tristeza, sana los afectos que me amarran a personas que no valoran el amor que les doy. Guárdame Señor, porque tu eres mi refugio, cuando te invoco, respondes con prontitud, gracias porque me cubres bajo tu manto y no dejas que el frío de la soledad me haga temblar.

No me podía ir a la cama, sin antes decirte que eres la esperanza que me hace caminar y creo que junto a Ti todo lo que sea para mi felicidad lo voy a lograr.

Eres mi pastor, nada me falta, me conduces por caminos de santidad y reparas mis fuerzas. Dame la certeza de que siempre caminas conmigo, dame fortaleza para ser el gestor de mi propia vida, la que pongo en tus manos, para que la gobiernes con justicia y amor.

Amén.

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