ORACIÓN DE LA NOCHE DEL VIERNES 1 DE DICIEMBRE

Señor, esta noche, no quiero soltarte la mano, porque me has hecho sentir grande, porque me has llenado el corazón de cosas tan bonitas. Gracias, Señor, por mi fe; porque cuando llegan los problemas he logrado fortalecerla aún más. Hoy quiero darte gracias, Señor, por esas personas que en distintos lugares del mundo están haciendo el bien, por quienes desinteresadamente comparten con personas necesitadas su tiempo, su talento, sus posesiones, para aliviar un poco tanto dolor que produce este mundo injusto.

Gracias porque a nosotros nos inspira su vida, a que podamos hacer algo que no termine en nosotros mismos. Quiero que me des la capacidad de preparar mi corazón para enfrentar todas las dificultades que tenga en la vida, que no me deje afectar por los problemas, sino que tenga la firmeza suficiente para asumirlos y resolverlos sabiamente.

Quiero darme cuenta qué cosas no estoy haciendo bien en mi vida diaria, quiero vivir rectamente dejando que el amor me impulse y me guíe por el buen camino. Quiero sentirme más cerca de Ti, quiero tener siempre valor para admitir que eres lo más importante de mi vida.

Gracias, Señor, porque me has sostenido toda la vida para crecer ante los problemas; porque, aunque muchas veces ha dolido el golpe, me has ayudado a dejarlo atrás, porque me has mostrado lo mucho que te necesito.

Y antes que todo, te pido que nunca les falte nada a las personas que quiero, que siempre se sientan bendecidos por Ti, que no se les apague la luz antes de tiempo, que no dejen de luchar, que no dejen de aspirar a grandes cosas, que no se queden sin esperanza, que sigan siendo parte de mi vida, pero sobre todo, que cada día te amen más.

Amén.

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