ORACIÓN DE LA NOCHE DEL SÁBADO 26 DE MAYO

Nadie hay como Tú, mi Señor, que actúa siempre cuando lo necesito. Gracias por levantarme de la tristeza y hacerme una persona feliz y tranquila que tiene su fe puesta en Ti. Eres mi Dios y mi protector, por eso creo plenamente que nunca me abandonas. Grande eres, digno de alabanza es tu Santo Nombre, porque eres bueno y misericordioso con todos, nada se escapa a tu voluntad, eres poderoso y eterno, confío plenamente que sin Ti nada soy, por eso clamo a Ti, al final de este día y deseo estar en tus manos. Glorifícate y muéstrate grande para no dejarme vencer por los problemas, sana mi corazón de las dudas que me apartan de una fe firme en tus palabras de vida eterna.

Gracias, mi Dios, por hablarle a mi corazón y poner en él palabras que me dan seguridad para no ternerle miedo a nada. Perdóname por las veces que los problemas me han ganado la batalla y he quedado paralizado por el miedo. Regálame una palabra en mi corazón que me permita levantarme de donde estoy para vivir en paz y confiado, porque sólo Tú, Señor, me das la tranquilidad y la seguridad que necesito.

Sana mis oídos para que no se cierren a escuchar tu Palabra. Señor, toca mis labios mientras duerma para que estén puros para que pueda comunicar el amor que me tienes.

Aquí estoy ante Ti y te pido que me ayudes actuando con tu poder en mi vida. Gracias, Señor, porque sé que Tú estarás cuidando y protegiendo mi sueño y el de mis seres queridos.

Amén.

Déjanos tu comentario