ORACIÓN DE LA NOCHE DEL MIÉRCOLES 20 DE DICIEMBRE

Te doy gracias Señor, por este día que me has permitido vivir. Quiero pedirte, humildemente, que me bendigas con salud, prosperidad y unidad familia. Te pido que ahora, mientras duermo, pases tu mano sanadora por todo mi ser y cierres esas heridas abiertas por el desamor. A veces mi corazón está lleno de muchas preocupaciones. Me preocupan muchas situaciones que no tengo bajo mi control.

Ayúdame a serenarme y a entender que nada se va a solucionar sólo con mi preocupación. Gracias, mi Señor, por hacerme consciente de que no puedo vivir preocupado por aquellas realidades que no puedo cambiar.

Gracias, mi Señor, por mis defectos ya que en ellos asumo mi debilidad y crezco superándolas. Pienso en los que me han decepcionado, traicionado, herido, ofendido; que sepa actuar frente a ellos con el amor que debe caracterizar a un seguidor tuyo, que quiere ser testigo de tu poder para todos aquellos con los que comparto. A veces me siento mal por los ataques que recibo de algunas personas, pierdo la paciencia y quiero responder de la misma manera y dejar que la ira me domine.

Sé que nada de eso está bien ni me hace bien. Por eso, te suplico que me llenes de paciencia, de tranquilidad y me hagas consciente de que nada de lo que ellos digan puede quitarme la paz ni la dignidad de ser hijo de Dios. Dame sabiduría para encontrar las soluciones y no dejarme absorber por los pensamientos negativos.

Confío en Ti, mi Dios, porque sé que eres mi armadura, el escudo de mi vida. Nada me hará temblar, nada me robará la paz. Estoy tranquilo porque Tú vas conmigo en medio de los dolores, de las aflicciones, de los embates de mis enemigos. Ahora duermo seguro de tu protección.

Amén.

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