ORACIÓN DE LA NOCHE DEL MARTES 15 DE MAYO

En Ti, Señor, descansa mi ser, en Ti descansan mis palabras y mis pensamientos; nadie puede darme lo que Tú me das, nadie tiene palabras de vida eterna como Tú, nadie puede curar mi corazón con tanta ternura, nadie puede comprenderme con tanto amor, porque sólo Tú nos amas hasta el extremo, sólo Tú, Señor, Dios misericordioso y eterno, grande es tu bondad, grande es tu misericordia. Por eso, Dios del amor, confiado en tu misericordia vuelvo a Ti, en esta noche, para que me acojas en tu corazón Padre Misericordioso, para que hagas nueva mi vida en tus manos.

Te doy infinitas gracias por tu misericordia, tu justicia, tu perdón, tu fidelidad y tu bondad. Me equivoco, Señor, si confío más en mí o en los hombres que en el poder infinito de tu brazo. Que mi vida esté puesta en tus manos y que todo lo que haga y viva, Señor, sea para hacer tu voluntad. Señor de mi vida, guíame, que mis pasos sigan en pos de los tuyos y que en todo pueda tener un amor a prueba de odios y de rencores.

Hoy no quiero vivir con miedos, ni asustado, ni con el corazón lleno de temores o de angustias, sino que quiero sentir tu presencia, que me arropa tu poder y que me protege tu amor sosteniéndome en tus dulces brazos.

Bendito seas, Dios mío, que escuchas la oración de este hijo tuyo que necesita la seguridad de tu amor. Sé que si en algún momento algo malo pasa, Tú estarás allí para ser mi auxilio, mi refugio, mi Dios, en quien confío.Te amo y te bendigo en todo momento.

Amén.

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