ORACIÓN DE LA NOCHE DEL LUNES 26 DE FEBRERO

Dios misericordioso, no puedo ir a dormir sin antes decirte que eres la esperanza que me hace caminar y creo que junto a Ti todo lo que sea para mi felicidad lo voy a lograr. Regálame mucha sabiduría para entender que la vida va cambiando y yo tengo que ir asumiendo esos cambios con valentía y sin miedos. Quiero tener junto a Ti la libertad para no tener una vida estancada, sino una en la que tenga la capacidad de buscar plenitud e ir desarrollando todo lo que por tu inmensa bondad me regalas. Hoy he comprendido que quieres más en mí hacia tus obras.

Que no me quede con los brazos cruzados, sino con una confianza motivadora para luchar junto a Ti con la seguridad de que no abandonas la obra de tus manos, sino que ordenas todas las cosas para el bien de los te aman. Señor, ayúdame a mostrar siempre el rostro de tu misericordia, que busque siempre el bien sin esperar algún beneficio; reconocimiento, fama o autoridad.

Ayúdame a confiar en Ti como confía un niño, con una inocencia y una ternura sin mancha. Ayúdame a salir de mi egoísmo, a salir de todo aquello que me hace querer destacarme ante los demás.

No permitas que caiga en ese espejismo vacío del materialismo, del que es tan difícil salir porque engaña al espíritu haciéndole sentir una falsa garantía de felicidad. Quiero asemejarme más a Ti, entregarme a una fe ardiente que me impulse a llevarte a dónde aún no han sabido acogerte.

Amén.

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