ORACIÓN DE LA NOCHE DEL DOMINGO 28 DE ENERO

Señor, quiero que me des la seguridad de tu presencia y me hagas dormir tranquilamente. Quiero presentarte mis limitaciones, quiero poner en tus manos todas aquellas cosas que de una u otra forma me hacen alejarme de Ti. Soy consciente de que muchas veces fijo mi mirada en las cosas malas que me suceden, y no miro las bendiciones que Tú día a día me regalas.

Soy débil y solo Tú con tu Espíritu Santo puedes ayudarme a seguir adelante conociéndote y amándote cada día más. Quiero verme libre de todo aquello que me impide amarte totalmente, de todo aquello que no me permite seguirte con firmeza.

Envía la fuerza de tu Espíritu, para sentirme lleno y experimentar esa fuerza de lo Alto. Por todas aquellas cosas que un día parecían imposibles, pero que Tú, Señor, has hecho posibles, te agradezco. Me has demostrado que tu poder no tiene límites, que tu obrar, sin duda, es para mi bien, para la salvación de mi alma. Dame tu serenidad y paz para poder descansar plenamente, quiero confiar en que escuchas mi oración y me llenas de bendiciones.

Permíteme sentir tu fuerza en los momentos más difíciles, permíteme recibir esa fuerza que me levanta, permite que al terminar este día mi confianza en Ti crezca más.

Te alabo y te bendigo porque a pesar de mis fallas, que muchas veces son repetitivas, Tú permaneces amándome y no te das por vencido conmigo, porque cada día me das una nueva oportunidad para ser feliz a tu lado.

Amén.

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