“MI BREVE ENCUENTRO CON DIOS” La hermosa reflexión que vale la pena leer hasta el final

“MI BREVE ENCUENTRO CON DIOS”

Iba manejando a casa, era tarde alrededor de las 12:00 de la noche, el semáforo delante de mi estaba en verde, y yo iría alrededor de 80 km por hora, de repente mi carro se iluminó todo por dentro, por un segundo pensé ¿como puede estar tan iluminado el interior de mi automóvil?, nunca lo había visto así, en eso giro la cabeza a la izquierda y veo el faro de una camioneta a la altura de mi cabeza, y en un instante escucho el sonido más fuerte que he escuchado, fierros retorcidos, chillidos de neumáticos, instantáneamente los cristales de todo el carro se rompen en pequeños fragmentos que vuelan alrededor de mí, cortando mi piel, es una sensación como si sudarás, pero el sabor de la sangre en la boca y su tibieza era una sensación que nunca había sentido, sabía que algo estaba terriblemente mal, mi automóvil gira sin control y yo siento un golpe muy fuerte en mis costillas, voy a desmayarme.

Todo es tan confuso de repente todo es negro, ya no siento dolor, y mi cuerpo flota, una inmensa paz llena mi corazón, ya no siento miedo.

Mi vida hasta ese momento había sido muy fácil, unos padres amorosos, muchos amigos, en la escuela, en el trabajo, en el deporte, en todo lo que hacia sobresalía, las cosas se me daban de manera muy natural, en realidad no debía esforzarme mucho, siempre pensé que un ángel me cuidaba y que Dios me había bendecido con muchos talentos, al mismo tiempo tenía defectos, que para mi eran muy grandes, pero los demás parecían no notarlos.

A pesar de mi corta edad, había vivido lo que muchas personas no viven en toda su vida, y al mismo tiempo no había utilizado ninguno de mis talentos para servir a nadie más que a mi familia y mis amigos. Sin darme cuenta no había utilizado nunca, ninguno de mis talentos para servir a alguien que no fuera yo o a quienes amaba.

El tiempo pasaba en otra velocidad, al mirar hacia abajo pude ver mi vida, como en una película, vi muchos rostros, no me había dado cuenta pero a pesar de mi corta edad, había defraudado personas, había hecho sentir mal a otros, sin reparar en ello, también vi a mi familia, a mis amigos, a gente que me quería mucho.

Imagina ver tu vida transcurrir en frente de ti en segundos, al mirar hacia arriba, al final de un túnel veo una luz muy brillante, pero que no encandila, y mi ser flota hacia esa luz, lentamente comienzo a acercarme, y eso que por un momento pensé que era luz, en realidad era Dios, estaba frente a el, una sensación indescriptible, aún no se inventan palabras que puedan darte una idea de la Paz y Amor, que experimente en ese momento.

Sin abrir su boca, me da la bienvenida, escucho su voz, pero no de manera física, la escucho dentro de mi, me dice que soy su hijo, y que me había estado esperando, lo mire a los ojos, y le dije Padre aún no, por favor no, estoy muy joven, he lastimado personas, pude usar los dones que me diste correctamente, pero no los usé bien, por favor perdóname, y dame una segunda oportunidad, te lo ruego, tengo aún muchas cosas por hacer, mucho amor por dar, dame una segunda oportunidad y no te defraudaré.

Me miro a los ojos, me sonrió, y en un instante comencé a sentir de nuevo un gran dolor en mi costado izquierdo y en mi cabeza. Una luz muy brillante me encandiló con mucha fuerza, sentí que mi ser caía a gran velocidad, como cuando estas dormido y giras en la cama y sientes que te caerás pero en realidad esta tu cama, la luz es una lámpara que un doctor está poniendo en mis ojos, y escucho su voz, diciendo esperen aún está vivo.

Desde entonces soy otro, puse mi vida al servicio de mis hermanos, e intentó ser una buena persona, ayudado en lo que puedo, y a quien puedo, sin conocer y sin esperar nada a cambio, ya estoy pagado, Dios me dio la oportunidad de redimirme.

Algunos dicen que estoy loco, que fue un sueño y que Dios no existe, pero yo hermano(a) te puedo decir sin lugar a ninguna duda, que Dios existe, es tu Padre, el espera lo mejor de ti y aún que te equivoques, si te arrepientes de corazón el té perdonará, simplemente porque eres su hijo.

“No lo olvides nunca, el té quiere y te estará esperando el último de tus días en esta tierra”

Si de verdad lo crees comparte esta hermosa reflexión en tu muro para que tus seres queridos la lean y se convenzan del infinito poder de Dios.

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